Ricard Castells lleva camino de convertirse en la leyenda del cómic español. Nos conocimos cuando él formaba parte del grupo Zero y yo del grupo Bustrófedon. Todos, de Zero o de Bustrófedon, respetábamos su trabajo. Demostró el mayor grado de compromiso con su obra, poniendo sus exigencias estéticas por encima de cualquier concesión comercial. Y lo hacía con entregada disciplina, afrontando los rechazos editoriales y la penuria económica. Recuerdo las páginas de Ecuador, una historia que en aquellos años nos dejaba estupefactos y que todavía hoy sigue inédita. Nadie creyó más firmemente que él en el cómic como forma superior de arte. Los demás lo reivindicamos pero él lo llevó a la práctica hasta sus últimas consecuencias.
El estilo de Castells, de gran plasticidad y siempre pertinente versatilidad, merecía una oportunidad. Yo me empeñé en que la tuviera y logré que la editorial Ikusager contara con él para la trilogía sobre Lope de Aguirre. Su álbum, el tercero, resultó magistral. No convenció sin embargo al editor que se negó a publicarlo y prorrogó la maldición que pesaba sobre Castells. La recuperación del álbum por ediciones De Ponent y el premio que obtuvo en el Salón del Cómic de Barcelona le sacaron finalmente del anonimato. Gozó de unos años de reconocimiento antes de su muerte prematura (2002). Si el paso del tiempo y la publicación del material inédito lo corroboran, Castells se convertirá en la gran paradoja de aquellos años de reclamación artística. Su mejor autor fue el menos editado.
Me cabe el honor de haber sido uno de los dos guionistas que llegaron a colaborar con él. Castells se exigía mucho a la hora de elaborar sus historias. La implicación entre intriga y tratamiento gráfico era tan estrecha que prefería trabajar en solitario. Cómplices en planteamientos teóricos y en resoluciones prácticas, amigos sobre todo, aceptó realizar para el álbum colectivo Norte-Sur mi guión «Dos estados de una unión» (Ikusager 1989).
Unos meses más tarde reincidimos con un homenaje al pintor Paul Delvaux que fue publicado en Correspondance nº 1 (1990) y en el número 2 de Naturaleza y abstracción (1991). Estoy muy orgulloso de estas dos colaboraciones con Ricard Castells al que todavía echo en falta.
Publicaciones en colaboración con Ricard Castells
“Paul Delvaux” por Altarriba y Castells
Esta pieza es una meditación lírica y visual sobre el fallecimiento del pintor surrealista belga Paul Delvaux. Se trata de una historieta de dos páginas integrada dentro de un texto reflexivo de Altarriba. Aborda la muerte del artista desde una óptica vanguardista, alejándose de la narrativa convencional para centrarse en la atmósfera y la plástica. La simbiosis […]
…que Milú juega…
Si Tintín supiera que Milú juega al ajedrez, se quedaría atónito. La fiel mascota mantiene un reñido torneo con un enorme gato negro. Disputan, ni más ni menos, su aparición en el próximo episodio de la serie. Si el gato gana, sustituye a Milú como compañero de Tintín. Así que nuestro perro pone el mayor […]
…estos y otros secretos…
Si Tintín conociera estos y otros secretos de sus compañeros de aventuras, perdería sus facciones solares y se apagaría ese rayo rubio que se le dispara hacia el cielo. Dejaría de ser radiante e inocente. Descubriría el miedo y se haría receloso e indeciso… Si Tintín se enterara de la vida privada de los demás, […]
…que el profesor Tornasol…
Si Tintín supiera que el profesor Tornasol no está sordo, se quedaría boquiabierto. El profesor Tornasol tan sólo está sintonizado en otra frecuencia de onda. Su paraguas es en realidad una antena parabólica, su bocinilla unos auriculares camuflados y el péndulo un dial para buscar la emisora adecuada. Así que no es que no oiga […]
…que Bianca Castafiore…
Si Tintín supiera que Bianca Castafiore, antes de acostarse, hace gárgaras con diamantes, se quedaría de piedra. Afina las cuerdas vocales con piedras de coral, se enjuaga con ristras de perlas y, finalizada su higiene bucal, escupe las impurezas sonoras envueltas en quilates. Por eso su voz es tan transparente, por eso su canto quiebra […]
…que Hernández y Fernández…
Si Tintín supiera que Hernández y Fernández se dedican a investigar el paso del tiempo, no saldría de su asombro. Con su habitual pericia indagadora la pareja de detectives permanece al acecho del transcurso de los días y las horas. Toman nota puntual del tráfico clandestino de momentos que la existencia se encarga de organizar […]
Si Tintín supiera…
Tintín es, sin duda, uno de los personajes de cómic más famosos del siglo XX, un siglo que quedó reflejado en sus aventuras. Héroe de la inteligencia más que de la fuerza, había, sin embargo, muchos secretos de su propio mundo que desconocía. ¿Qué pasaría si Tintín conociera que…? Pulsando las imágenes podrás acceder a […]
Si Tintín supiera que los sótanos de Moulinsart…
Si Tintín supiera que los sótanos de Moulinsart cobijan un pequeño astillero, se llevaría una gran sorpresa. El capitán Haddock pasa allí sus horas más muertas construyendo bajeles en miniatura que remata con un mascarón de proa en forma de unicornio. Una vez terminados, introduce un mensaje en su reducido casco. Así intenta paliar el […]
Tintín y el loto rosa
Quizá no sea la mejor historieta del mundo. Albergo incluso serias dudas sobre su trasfondo ideológico pero Las aventuras de Tintín es una serie con la que mantengo un vínculo especial.














