Antonio Altarriba

El arte de volar II (Kim y Altarriba) en ARGH

EL ARTE DE VOLAR, POR QUIM PÉREZ

La aparición en De Ponent en 2009 de esta obra mayúscula del cómic español concitó el aplauso unánime de la crítica. Se aupó con todos los premios nacionales, entre ellos los del Saló del Còmic de Barcelona y el Nacional de Cómic. No es para menos. El prólogo de Antonio Martín a la edición original, que también se reproduce en la edición de Norma del 2016, lo razona muy bien y es imposible para nosotros argumentar mejor los parabienes que el decano de la crítica de tebeos española le dedica.

Tampoco debemos pasar por alto que supuso una nueva vida o etapa artística para el dibujante Kim, que después de toda una vida laboral como historietista humorístico conocido por la serie Martínez El Facha pudo añadir a su currículum artístico el título de dibujante de novelas gráficas.

Altarriba funde en El arte de volar lo personal y lo histórico. A través de las vivencias de su padre, a lo largo del siglo XX, hace un retrato de un paria de la tierra (y sí, pongan aquí el puño en alto muy en alto y la música de La Internacional a todo trapo), de un derrotado en la España inclemente del siglo XX. Desde el inicio, con una escena que corta la respiración, hasta el final trágico, Altarriba documenta cómo a cada intento de volar, símbolo de una libertad individual tan deseada, le sucede un castrador recorte de las alas propiciada por la dictadura militar instaurada tras la guerra civil española por el general Francisco Franco.

Altarriba cruza una puerta que ya inauguró en 1997 Miguel Gallardo con Un largo silencio adaptando unas memorias de su padre durante sus primeras tres décadas de vida hasta la finalización de la Guerra Civil; en la que participó como militar del bando leal a la República Española. Altarriba lleva el retrato más allá que Gallardo, recorriendo toda la vida de su padre y enmarcándolo en el contexto sociopolítico español.

¿Estamos ante el Maus español? Sí y no. Sí, si con ello se refrenda su calidad y su trascendencia como título imprescindible. No, si con ello se lo caracteriza como copia, sucedáneo o adaptación. No lo es de ningún modo. Que ambos títulos tengan textura literaria, se centren en el vínculo paternofilial y que retratan un periódico histórico dilatado y de aciago desenlace es lo accesorio. Lo esencial es que con esta tramoya ambos expresan emociones tan dolorosas y universales como el deseo de vivir una vida en completa libertad y de poder desarrollar las propias capacidades personales. Un deseo legítimo que topó con la grisura, la cerrazón, y el estricto control social del régimen franquista.

Un cómic sobre las consecuencias sociales de la Guerra Civil ejemplificadas en el progenitor del guionista, cuyo nombre compartía, y que tuvo una prolongación en 2016 con El ala rota, dónde Altarriba extiende el retrato de un país fantasmal iniciado con la muerte de su padre en el 2001 a la vida de su madre.

Quim Pérez

Texto creado con motivo del premio concedido a Antonio Altarriba VI EDICIÓN PREMIO BARREIRO 2025 ARGH. Ver la publicación original

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