Antonio Altarriba

Yo, mentiroso (Keko y Altarriba) en ARGH

LAS CLOACAS DE LA CLASE POLÍTICA

En su trilogía egoísta, Antonio Altarriba y Keko han explorado a través de historias de género negro los secretos más inconfesables de la parte más oscura del ser humano en diferentes ámbitos con la ciudad de Vitoria como escenario principal. Los dos primeros cómics –Yo, asesino y Yo, loco– abordaban el asesinato y la locura en ámbitos como el universitario y el empresarial respectivamente mientras que este Yo, mentiroso se centra en la mentira en el ámbito político.

Unas historias muy crudas y realistas que posibilitan hacer una crítica de nuestra sociedad que en esta ocasión sirve dar una visión inmisericorde de la política española de finales de la década pasada durante la segunda legislatura de Rajoy marcada por la corrupción.

Aunque los nombres de los políticos que vemos en la obra están convenientemente cambiados no resulta difícil saber en todo momento a quien se refieren, ya que la gran parte de lo que nos cuenta tiene una base muy real, empezando por el protagonista Adrián Cuadrado que está basado en Iván Redondo.

Posiblemente estemos ante el cómic más ambicioso y cercano de la trilogía ya que a diferencia de lo que sucede en el mundo universitario y empresarial la información sobre los tejemanejes políticos es mucho más conocida. Sin embargo, pese a las tropelías y maldades que vemos cometer a esos políticos de ficción su miseria y mezquindad se quedan costas ante lo que han hecho sus versiones reales. De nuevo la realidad supera por mucho a la ficción.

Esta última entrega sirve para cohesionar las tres obras, cuatro si contamos con El perdón y la furia, atando algunos de los cabos sueltos que quedaron en las entregas anteriores. Una cohesión que también viene marcada por la forma de narrar los tres cómics en los que nos encontramos con un protagonista que cuenta su historia en primera persona de forma totalmente subjetiva haciendo que, además de ver sus acciones, también conocemos sus justificaciones para todo lo que hace. Un recurso que posibilita que podamos entender su filosofía y forma de ser. Otro elemento de unión entre las tres obras es el arte que vuelve a jugar un papel clave. En esta ocasión sirve como un reflejo del alto estatus social y económico al que llega el protagonista, pero también vemos las mentiras y engaños que lo rodean con las falsificaciones y los precios disparados que sirven para inflar cualquier presupuesto.

El tema principal de Yo, mentiroso es la banalización y el enorme poder que han adquirido las mentiras y de cómo personas como el protagonista son capaces de controlar de forma absoluta el relato para tapar cualquier cosa por terrible que sea. Él no es un político con una cierta ideología que marca su agenda y sus acciones, es mucho más peligroso, puesto que su objetivo es hacer que en decisiones políticas que afectan a la vida de la ciudadanía no importe tanto las repercusiones que tengan como la forma de comunicarlo. Un tipo de dirigente que siempre está en segunda línea y que pasa desapercibido, pero que constituyen un verdadero peligro para la libertad y democracia. Un poder oscuro que está muy bien reflejado en una obra que nos obliga a cuestionarnos y dejar de mirar para otro lado ante un sistema que no tiene nada que ver con el que nos venden.

El planteamiento inicial con el protagonista siendo un asesor de confianza del partido conservador nos podría llegar a pensar que estamos ante una obra posicionada en favor de una ideología política, pero con el paso de las páginas vemos como Altarriba y Keko no se casan con nadie y hacer un retrato igual de duro de la oposición en el que nadie sale indemne.

Yo, mentiroso es el perfecto colofón a una trilogía en la que sus autores han explorado la forma en la que se articula el poder en las sociedades occidentales poniendo de manifiesto toda la hipocresía, maldad y mezquindad de que esconde independientemente de si es poder intelectual, económico o político. Un gran ejemplo de la calidad, minuciosidad, compromiso y talento que nos encontramos en cada trabajo de Antonio Altarriba que nos permiten corroborar de nuevo su excelente labor como escritor que le ha convertido en uno de los mejores guionistas de cómic de nuestro país y que le hacen ser un justo merecedor de esta sexta edición del Premio Barreiro.

Diego García Rouco

Texto creado con motivo del premio concedido a Antonio Altarriba VI EDICIÓN PREMIO BARREIRO 2025 ARGH. Ver la publicación original

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