Antonio Altarriba

«Yo, loco» en RTVE.es

Publicado en www.rtve.es 22.11.2018 | Por  JESÚS JIMÉNEZ (@vinetabocadillo)

Antonio Altarriba: «A las farmacéuticas les interesa que seamos enfermos crónicos»

El guionista y Keko publican Yo, loco, la segunda parte de su premiada Trilogía Egoista
Una crítica de las turbias prácticas de las farmacéuticas, que llegan a inventarse enfermedades para ganar dinero

En 2014 Antonio Altarriba (El Arte de volar) y Keko (La protectora) nos sorprendieron con Yo, asesino (Norma), una espectacular novela gráfica en la que narraban las andanzas de un asesino en serie, que se basaba en grandes obras de arte para sus crímenes. Un cómic con el que lograron premios tan importantes como el de la Crítica en Francia. Entonces decidieron convertir la idea en una “Trilogía Egoísta”, de la que ahora se publica el segundo tomo, Yo, loco (Norma), sobre las prácticas ilícitas de las farmacéuticas.

“Es una trilogía en tono de thriller, que quiere tener crítica social –asegura el guionista-. Pensamos que las grandes corporaciones cada vez tienen más poder y su funcionamiento es más opaco. Toman sus decisiones más en función de los beneficios que de los intereses de la gente. Desde la industria automovilística, que truca las emisiones del CO2, a las prácticas ilegales de los bancos. O el aviso hace muy poco, por parte de Naciones Unidas, del riesgo que suponía que algunas multinacionales se estuvieran haciendo con el monopolio de las semillas y lo que puede ser significar eso para la agricultura y la alimentación”

”Ese problema es especialmente sensible en las farmacéuticas –continúa Altarriba-. Nuestra salud depende de lo que fabriquen y pongan en el mercado. Y hemos querido indagar en cómo perfilan los comportamientos de las personas, hasta llegar a catalogarlos como enfermedades mentales. Creo que se están inventando enfermedades mentales que no existen para aumentar sus ventas. Actualmente sacan sus mayores beneficios de los hipnosedantes, los ansiolíticos… los medicamentos para tratar trastornos mentales”.

“Por eso –añade- hemos querido observar cómo han ido evolucionando los catálogos de supuestas enfermedades mentales. Y tenemos la sospecha de que esas catalogaciones tienen a condenar ciertos comportamientos que no son graves, o que moralmente no resultan admisibles para algunos. Por ejemplo, la homosexualidad estuvo clasificada por la OMS como una patología hasta principios de los noventa. Eso me hizo pensar en que podía existir un grupo de especialistas, dedicados a inventar nuevas enfermedades para luego poder vender fármacos a esos supuestos enfermos que, en realidad, no los necesitan. En definitiva, que si no hay enfermedades las inventan”.

Leer el artículo completo